¿Es delito conducir un vehículo luego de beber alcohol?

Será delito conducir luego de beber alcohol cuando las tasas de alcohol superiores a las permitidas.


¿Cuáles son los delitos penales por alcoholemia?

Según el artículo 379.2 del Código Penal será delito conducir un vehículo de motor o ciclomotor con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.


Se trata de un delito castigado con pena de 3 a 6 meses de prisión o multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días. Se añade, siempre, la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo entre uno y cuatro años. 

¿Cuáles son las tasas máximas de alcohol permitidas?
El artículo 20 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación fija como tales:  
- 0,5 gramos por litro -o de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro-, como norma general para los conductores de vehículos a motor y de bicicletas. 

- 0,3 gramos por litro -o de alcohol en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro- cuando se trate de vehículos destinados al transporte de mercancías con una masa máxima autorizada superior a 3.500 kilogramos, vehículos destinados al transporte de viajeros de más de nueve plazas, o de servicio público, al transporte escolar y de menores, al de mercancías peligrosas o de servicio de urgencia o transportes especiales. 


- 0,3 gramos por litro -o de alcohol en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro- durante los dos años siguientes a la obtención del permiso o licencia que les habilita para conducir, respectivamente.  



¿Es necesario producir un daño o lesión para ser acusado por estos delitos? 

No.

No es necesario, y no se tendrá en cuenta a los efectos de la comprobación de la conducta delictiva. Si se comprueba que se conduce con un nivel de alcohol mayor al permitido, se constituye el delito.


Pero si se producen daños en cosas o lesiones en personas, entonces se habrán cometido otros delitos, que se sumarán al ya previsto por alcoholemia.


¿Pueden obligarle a someterse a pruebas de alcoholemia?

Sí, así lo establece el artículo 12 del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, y comprende a todos los conductores de vehículos a motor y bicicletas.


¿En qué casos será podrán somerterlo a pruebas de alcoholemia?
En los siguientes casos:


a) a cualquier usuario de la vía o conductor de vehículo implicado directamente como posible responsable en un accidente de circulación; 

b) a quienes conduzcan cualquier vehículo con síntomas evidentes, manifestaciones que denoten o hechos que permitan razonablemente presumir que lo hacen bajo la influencia de bebidas alcohólicas; 


c) a los conductores que sean denunciados por la comisión de alguna de las infracciones a las normas contenidas en el reglamento de circulación; 

d) a los que, con ocasión de conducir un vehículo, sean requeridos al efecto por la autoridad o sus agentes dentro de los programas de controles preventivos de alcoholemia ordenados por dicha autoridad. 


¿En qué consisten las pruebas de alcoholemia? 

Generalmente se realizan mediante etilómetros que determinarán la tasa de alcohol.


En caso de resultado positivo o, aun sin alcanzar las cantidades necesarias,  la persona examinada manifestara síntomas claros de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, el agente someterá al conductor a una segunda prueba.

 

La persona sometida a examen tiene derecho a supervisar, por sí o por otras personas, que han transcurrido al menos 10 minutos entre la primera prueba y la segunda.

 

Asimismo tiene el derecho a expresar las alegaciones u observaciones que crea conveniente, por sí o por medio de su acompañante o defensor.

 

También podrá a contrastar los resultados obtenidos mediante análisis de sangre, orina u otros análogos. El importe de estos análisis serán abonados por el interesado si el el resultado de la prueba de contraste es positivo; será a cargo de los órganos periféricos del organismo autónomo Jefatura Central de Tráfico o de las autoridades municipales o autonómicas competentes cuando sea negativo.

 

¿Es delito la negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia? 
Sí.

Según establece el artículo 383 del Código Penal el conductor que, requerido por un agente de la autoridad, se negare a someterse a las pruebas establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, cometerá delito. 

La negativa no constituye delito en todos los casos, sino sólo cuando esa actuación sea necesaria para comprobar la existencia de uno de los delitos analizados en que la conducta sea conducir con una determinada tasa de alcohol, de modo que sólo cuando existen esos indicios de comisión de un delito de esa naturaleza y para su comprobación se exige la realización de la prueba, la negativa constituye este delito. 


En consecuencia, en los supuestos en que el conductor está obligado a someterse a las pruebas de determinación de alcohol no constituirá este delito, sino una mera infracción administrativa (calificada de muy grave), el negarse a someterse a una prueba de detección de alcohol en caso de control preventivo de alcoholemia en que no haya ningún indicio de estar afectado el conductor por el alcohol (como por ejemplo si llevaba una conducción irregular, si tiene síntomas externos o si ha cometido alguna infracción administrativa o se ha visto involucrado en un siniestro de tráfico, etc.).

 
La pena prevista para este delito es la de prisión de seis meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años